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Algo de música: La música disco

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Entre mediados de los 70 y mediados de la década del 80 del pasado siglo, luego del paso imperecedero de The Beatles y del movimiento rock ligado al hippismo y las propuestas pacifistas (con Jimy Hendrix como su máximo exponente), la industria de la música comercial inundó los mercados con una nueva tendencia. Surgida no tanto como propuesta estética sino, ante todo, como iniciativa empresarial, la llamada "música disco" se entronizó en buena parte del planeta. El imperialismo cultural marcado por los países anglosajones (Estados Unidos y Gran Bretaña) se expandió por todo el mundo, marcando época. Por supuesto, el idioma dominante fue el inglés.

En realidad lo que dio en llamarse "música disco" es un género bailable, de muy fácil estructura en términos musicales, con melodías sencillas y pegadizas, con ritmos binarios bien marcados fáciles de repetir, en la que se mezclan diversos elementos de géneros anteriores como el funk y el soul, con ciertos toques latinos, y que se popularizó especialmente en las discotecas (de ahí su nombre), repetidas a lo largo y ancho del mundo con los patrones dominantes dictados desde algunas capitales del Norte. Bailar en una discoteca era sinónimo de bailar al ritmo de alguna música en inglés, pegadiza y entradora.

Toda una pléyade de solistas y bandas se popularizaron con este movimiento, más comercial que musical. Destacan, entre otros, Donna Summer, The Jackson 5, Diana Ross, Gloria Gaynor, Barry White, The Bee Gees, KC and The Sunshine Band, Village People, ABBA. Películas como "Fiebre de sábado noche" y "¡Por fin es Viernes!", contribuyeron a la difusión masiva de la música disco entre el público juvenil de buena parte del planeta.

Para muestra de todo ello, aquí ofrecemos una pequeña selección con tres piezas: la hiper conocida –cantada y bailada hasta el cansancio– "Chiquitita" (versión en español) del conjunto sueco ABBA, una pieza de Diana Ross y Lionel Richie: "My Endless Love", y algo de Village people (YMCA).


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