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Vuelo sin orillas de Oliverio Girondo




Abandoné las sombras,
las espesas paredes,
los ruidos familiares,
la amistad de los libros,
el tabaco, las plumas,
los secos cielorrasos;
para salir volando,
desesperadamente.

Abajo: en la penumbra,
las amargas cornisas,
las calles desoladas,
los faroles sonámbulos,
las muertas chimeneas
los rumores cansados,
desesperadamente.

Ya todo era silencio,
simuladas catástrofes,
grandes charcos de sombra,
aguaceros, relámpagos,
vagabundos islotes
de inestable riberas;
pero seguí volando,
desesperadamente.

Un resplandor desnudo,
una luz calcinante
se interpuso en mi ruta,
me fascinó de muerte,
pero logré evadirme
de su letal influjo,
para seguir volando,
desesperadamente.

Todavía el destino
de mundos fenecidos,
desorientó mi vuelo
-de sideral constancia-
con sus vanas parábolas
y sus aureolas falsas;
pero seguí volando,
desesperadamente.

Me oprimía lo flúido,
la limpidez maciza,
el vacío escarchado,
la inaudible distancia,
la oquedad insonora,
el reposo asfixiante;
pero seguía volando,
desesperadamente.

Ya no existía nada,
la nada estaba ausente;
ni oscuridad, ni lumbre,
-ni unas manos celestes-
ni vida, ni destino,
ni misterio, ni muerte;
pero seguía volando,
desesperadamente.



Oliverio Girondo- (1891-1967) fue un poeta y periodista argentino. Esposo de Norah Lange. Participó en revistas como: Proa, Prisma y Martín Fierro en las cuales también participó Jorge Luis Borges.
Entre su obra poética se encuentra: "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía" (1922), "Calcomanías" (1925), "Espantapájaros" (1932), "Interlunio" (1937), "Persuasión de los días" (1942), "Nuestro campo " (1946), "En la masmédula" (1953). Sus poemas fueron leídos en la película "El Lado Oscuro del Corazón" de Eliseo Subiela, en la cual también participó Mario Benedetti.





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